Nuestra idea era hacer un lugar acogedor en el que lo mismo se pudieran hacer reuniones de negocios que de amigos, por estos últimos se recopiló nuestro cancionero con el que recordábamos las letras de las canciones que estaban en la mente de todos.


En cuanto a la decoración se crearon distintos ambientes:


Una rotonda.


Un porche invernadero junto a un jardín con un riachuelo, hiedra y una noria.

Un salón en cuyas paredes se han reproducido las pinturas prerrománicas de San Julián de los Prados.



Una sidrería decorada con botellas vacías.




Una terraza de verano llena de flores y surtidores de agua.





Otro comedor de ambiente marinero.


Salida directa a un jardín.